El Gobierno británico conformó más de 1.000 nuevos casos diarios de coronavirus, el mismo día en que los estudiantes salieron a las calles de Londres y otros puntos del país para protestar contra un ajuste electrónico a los exámenes que ha discriminado a los alumnos con las notas más bajas.
Cientos de estudiantes de todo el país exigen la dimisión del ministro de Educación, Gavin Williamson, por un programa informático que completa las notas de los alumnos dada la suspensión de las pruebas por la pandemia. Este programa, basado en recomendaciones de los profesores, computa notas tres grados por debajo de la media de algunos estudiantes al contar años previos de formación.
Las notas tienen un impacto en la carrera universitaria, lo que obligó al gobierno británico a instaurar un mecanismo de apelación, ahora sobrecargado de peticiones.
“Creo que este es el mayor ataque a la clase trabajadora, probablemente desde (la ex primera ministra Margaret) Thatcher, o al menos el más descarado”, declaró al diario “The Guardian” una profesora de ciencias, que pidió el anonimato.
“Esto será devastador, especialmente para la clase trabajadora, incluidos los estudiantes de raza negra y de minorías étnicas. He visto que hasta dos millones de jóvenes corren el peligro de ver cómo sus notas van a ser degradadas. Me parte el corazón”, lamentó la docente. (Europa Press)